DESTACADO FERRIES
ATENAS + GRECIA CLÁSICA + CRUCERO - 12 DIAS
CIRCUITO - CRETA MINOICA
PROGRAMACION GRUPOS 2017

Viajes a Samotracia

 

SAMOTRACIA

 

LA ISLA SAGRADA DEL EGEO NORTE

 

Entre las siete islas principales del grupo llamado del Egeo Norte está la isla de Samotracia. Es junto con Thassos la más septentrional del archipiélago y está situada cerca de la costa de Evros, la región tracia de Grecia más nororiental, que toma su nombre, Evros, del rio que hace frontera entre Grecia y Turquía. Samotracia es una isla montañosa y con abundante vegetación. Su máxima altura es el monte Fengari situado en el sistema montañoso de Saos que ocupa aproximadamente la parte central de la isla y la domina con su altura de 1624 m.

 

Desde esta cima narra Homero en su Ilíada como contemplaba Poseidón, dios del mar, las batallas de la guerra de Troya con estas palabras:

“… pero no en vano el poderoso Poseidón estaba al acecho en la cumbre más alta de la selvosa Samotracia, contemplando la lucha y la pelea. Desde allí se divisaba todo el Ida, la ciudad de Príamo y las naves aqueas. En aquel sitio habíase sentado Poseidón al salir del mar...”

(La Ilíada, canto XIII).

 

Esta característica de la orografía de Samotracia quizá influya en el nombre de la isla ya que se cree que significa la alta Tracia y que viene de samos, una antigua palabra prehelénica que significaba “altura” y que también aparece en el nombre de otra de las islas del Egeo Norte, la isla de Samos.

 

En la antigüedad se la conocía como “Isla Sagrada” puesto que en ella tenían lugar los cultos rituales de Caviria similares a los que se realizaban en Eleusis (ciudad cercana a Atenas). Estos cultos eran muy antiguos y por su naturaleza hermética y mistérica solo estaban al alcance de unos cuantos iniciados. El hecho es que Samotracia fue uno de los centros religiosos de la antigüedad hasta el dominio romano.  

 

La población de la isla apenas llega a los 2.800 habitantes que viven fundamentalmente de la pesca y del turismo.

Para llegar hasta ella hay que hacerlo por mar ya que no dispone de aeropuerto. A su puerto llegan los barcos desde la cercana ciudad de Alexandropolis y también desde otras islas vecinas como Limnos y Thassos.

 

 

PEQUEÑA HISTORIA DE SAMOTRACIA Y DE SU VICTORIA ALADA

 

Los primeros pobladores de la isla fueron tribus llegadas de Caria en Asia Menor hacia el 3.000 a.C. y posteriormente desde la cercana Tracia. En el siglo VIII a.C. llegaron numerosos colonos desde la isla de Samos y se establecieron dándole seguramente su nombre: Samotracia (Samos de Tracia). Los asentamientos de pueblos griegos propiamente dichos datan del siglo VI a.C. según se ha podido constatar en los yacimientos arqueológicos de la isla.

Durante las guerras médicas Samotracia fue conquistada por los persas entre 491 y 480 a.C.

Y para defenderse entro a formar parte en el año 477 a.C. de la alianza ateniense de la Liga de Delos. Tras las guerras del Peloponeso quedo bajo el dominio de Esparta.

Tras la muerte de Alejandro Magno en 323 a.C. pasó a pertenecer a Egipto, parte del imperio macedonio que correspondió al general Ptolomeo.

Samotracia fue anexionada al Imperio Romano en el año 70 d.C.  bajo el gobierno de Vespasiano.

Con la llegada del cristianismo a la isla y durante la dominación bizantina la población aumentó considerablemente. En el año 818 d.C. murió aquí San Teofano Cronista tras el destierro que le impuso el emperador de Constantinopla Leon V El Armenio.

A partir del siglo VIII los continuados ataques de los piratas sarracenos y eslavos diezman la población que se recupera algo durante la estancia de los venecianos que conceden la isla a la familia genovesa Gattilusi.

El golpe de gracia llega con la conquista de la isla por parte de los turcos que el 1 de septiembre de 1821 la ocupan y destruyen totalmente. La represión contra la población fue terrible durante la guerra de independencia griega y la mayoría de los habitantes perecieron.

La liberación de la isla llega de mano de la flota griega en 1912 y dos años más tarde pasa a formar parte de Grecia.

 

Si bien la isla de Samotracia no es de las más conocidas entre las islas griegas, su nombre en seguida nos suena al estar en la memoria colectiva de todos la hermosa escultura de una mujer con alas que desafía al viento: La Victoria de Samotracia.

Cerca de la localidad de Kamariotisa, a solo 6,5 km, se encuentra un recinto arqueológico que corresponde a una antigua acrópolis en la que se han hallado numerosos edificios de distintos estilos y épocas como el templo jónico dedicado a Ptolomeo Vaetou Filadelfo del siglo III a.C., un edificio circulas llamado Arsinoio del siglo V a.C., distintos palacios, un altar de mármol, un edificio helenístico… y entre todos ellos se encontró en 1863 la hermosa estatua de la Victoria o Niké (victoria en griego) de Samotracia que actualmente se puede admirar en el Museo del Louvre en París. Fue un cónsul francés metido a arqueólogo aficionado el que la halló y la trasladó a Francia. Se ha especulado mucho sobre el motivo por el que fue mandada hacer y parece que fue para conmemorar una victoria sobre el rey sirio Antíoco III El Grande.

Es una escultura de mármol de 245 cm de altura que representa a una mujer en actitud desafiante, con alas desplegadas al viento y envuelta en un quitón (ropa femenina de la época) y un mando que por efecto del viento se pegan a su cuerpo siguiendo la técnica de “paños mojados” diseñada por el gran escultor clásico Fidias.     

La Victoria de Samotracia se concibió como mascaron de proa de un navío de piedra y estilísticamente pertenece a la escuela de escultura rodia, la más barroca del periodo helenístico.

El paso del tiempo le ha quitado la cabeza, los brazos y una de sus alas (una de las que luce fue fruto de la restauración) pero lo que no ha podido arrebatarle es la gracia de la torsión del cuerpo, la fuerza vital que desprende y su gozo por la victoria que representa.

 

 

UNA ISLA POR DESCUBRIR

 

La capital de la isla se llama también Samotracia o familiarmente por sus habitantes Hora (pueblo en griego). Es una de las pocas capitales de islas que se encuentra en el interior.

Está construida en forma de anfiteatro sobre la ladera del monte Saos a 300 m de altitud. Las casas de piedra con tejados rojos se apretujan en torno a las ruinas de un castillo medieval y entre ellas se abren pequeñas plazas y estrechas calles pavimentadas de guijarros.

En el casco antiguo de Samotracia se pueden encontrar quizás  los mejores ejemplos de las más antiguas casas tradicionales del Mediterráneo.

Hay dos interesantes museos en el pueblo, el Arqueológico y el Folclórico que dan una fiel idea de la historia y tradiciones de esta bonita isla. También merece la pena visitar la iglesia de Kimiseos de Teotocos.

 

Saliendo de la capital, hacia el noreste, se encuentra Therma junto a la costa. Esta población está enclavada en una zona singular en la que se puede combinar el mar, la montaña y una vegetación salvaje en la que predominan los plátanos y los castaños. Los riachuelos y torrentes forman a menudo cascadas creando parajes de excepcional belleza y para completar el atractivo de este bonito pueblo están las aguas termales, conocidas desde la antigüedad por su gran valor terapéutico.

 

Otro pueblo muy interesante es Profitis Ilias, situado al sur de la capital en el interior, en las faldas de los montes Saos. Es un bonito pueblo de montaña construido sobre una colina con magnificas vistas y puestas de sol desde su monasterio consagrado al profeta Elías. Desde allí se pueden ver las islas de Imbros y Limnos y la costa de Monte Athos.  

 

En la costa la mayoría de las playas están rodeadas de vegetación y sus aguas son limpísimas, algunas de ellas de arena dorada y otras de pequeños guijarros. Las más conocidas son Kipos, rodeada de rocas se encuentra en el litoral suroeste y a la que se llega desde Therma y desde Kamariotisa en barca, Pahia Ammos, considerada la más hermosa de la isla, es muy extensa y de arena, para llegar a ella hay que tomar un sendero desde el pueblo de Lakoma, Vatos, con sus cuevas y la cascada de Kremastos y muchas otras como Fonias, Paleopoli etc.

 

 

La isla de Samotracia es un destino diferente, para amantes de la aventura, la naturaleza, lo autentico y la tranquilidad. Su oferta hotelera es suficiente para quien busca la otra cara de la moneda del turismo convencional y a buen seguro que no quedará defraudado por la isla desde la que Poseidón seguía los acontecimientos de la guerra de Troya.   

 
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